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jueves, 6 de octubre de 2016

¿QUE ES LA FASCTIS PLANTAR?


La fascia es un tejido aponeurótico muy grueso que relaciona el calcáneo con los dedos del pie, su función es la de conferir estabilidad y amortiguar los impactos que afectan al arco longitudinal.

La fascitis plantar es la inflamación e irritación del tejido plano que recubre la musculatura de la planta del pie y de su inserción en el talón. Suele producirse por un exceso de tensión acumulada debido a un error en la biomecánica del miembro inferior. El estiramiento o la excesiva solicitación generan en la fascia una agresión que da como resultado una inflamación y dolor característico. La tracción excesiva en el origen de la fascia sobre el calcáneo puede causar micro desgarros dando lugar al síndrome del dolor de talón.

La inflamación de la aponeurosis puede presentarse de forma aislada o acompañada de un espolón calcáneo, aunque no existe necesariamente relación entre ambas. Este dolor está causado por una degeneración del colágeno que da lugar a la llamada inflamación crónica; suele localizarse sobre la tuberosidad interna del calcáneo y bóveda plantar (el dolor en la fascia plantar del medio pié nos hará pensar en una fascitis plantar verdadera). Se presenta con un dolor agudo por la mañana que suele ir cediendo a lo largo del día, hasta a veces, convertirse en un dolor sordo que mejora con el descanso. En los casos más agudos llega a producir una alteración en la marcha.

Dentro del atletismo es una lesión característica ya que la repetición continuada de impactos sobre una superficie o terreno duro suele ser muy lesiva para esta membrana. Aunque también puede aparecer en otros deportes que se practiquen sobre una superficie dura e incluso puede aparecer en personas sedentarias.

FACTORES DE RIESGO

·         Pie valgo o plano (el pie plano no se ha podido relacionar directamente con el SDT) o cavo.
·         Obesidad u aumento de peso repentino.
·         Sobreesfuerzo o carga repetida sobre los pies.
·         Tono excesivo en el tendón de Aquiles.
·         Calzado inadecuado.
·         Ajuste inadecuado de la carga de entrenamiento.
·         Dismetría en los miembros inferiores.
TRATAMIENTO

Si el dolor lo permite y el grado de afectación no es elevado, se puede seguir entrenando aunque se deberá modificar la actividad o disminuir tanto la duración como la intensidad, correr por un terreno más blando evitando los desniveles muy pronunciados o prolongados y, controlar el desgaste de las zapatillas. El uso de una talonera que amortigüe los golpes o de un vendaje adhesivo rígido (tape) y la aplicación de hielo después de cada entrenamiento nos ayudará a disminuir los impactos, reducir la tensión y favorecer la recuperación post-entrenamiento.

El mejor tratamiento para cada patología nace desde la prevención, en este caso es bastante sencillo y no nos ocupará mucho tiempo. En el caso de los atletas, antes de iniciar una sesión de ejercicios se deberá realizar unos minutos de carrera continua suave por un terreno blando seguido de unos estiramientos específicos de la fascia plantar para conseguir un calentamiento más profundo.

Estos estiramientos se centrarán en la fascia plantar (sentados tirar de los dedos y del antepié hasta notar tensión en la planta del pie y mantener unos 15-20s.), gemelo, sóleo y cadena posterior. Hacer rodar un rulo o una pelota bajo la planta del pie, es también un buen ejercicio.

En cuanto al tratamiento:

·         Realizar un masaje de descarga de la planta del pie empleando los nudillos y fricciones cortas longitudinales del tendón de Aquiles, del sóleo y de los gemelos. También se puede aplicar criomasaje en la planta del pie durante la fase aguda o subaguda.
·         Presión estática sobre los puntos dolorosos de la pantorrilla.
·         Masaje transverso profundo en el punto de inserción de la fascia en el calcáneo en la fase subaguda.
·         Electroterapia analgésica y anti-inflamatoria mediante corrientes de alta frecuencia (OC, MO o diatermia), corrientes de baja frecuencia (TENS) y US.
·         Estiramiento específico del músculo pedio, tibial anterior y posterior y tríceps sural.
·         Vendaje funcional y/o talonera.
·         Crioterapia después de cada actividad.

Como hemos indicado al principio de este apartado, la fascitis puede estar provocada por una alteración biomecánica en los miembros inferiores. La pronación subastragalina y la fuerza que ejerce el propio peso del cuerpo producen una sobresolicitación de las estructuras de sustentación que pueden llegar a provocar un esguince de la fascia o una fascitis plantar. Los síntomas de síndrome de dolor del talón se asocian con tensión en la fascia plantar a la altura de la tuberosidad medial del calcáneo. El síndrome de dolor del talón presenta una sintomatología parecida a la fascitis, aunque en este caso el dolor se intensifica cuando se hace deporte, sobre todo al correr o saltar.

El síndrome de dolor del talón suele apreciarse más en las piernas más cortas, por lo que deberemos prestar atención a una posible dismetría estructural o funcional de los miembros inferiores. La causa de una posible falsa pierna corta, además de una alteración a nivel de la pelvis, la podemos encontrar en atletas que corren por la pista siempre en el mismo sentido, por lo que llegado el caso, aconsejaremos a nuestro paciente alternar el sentido de la carrera.

En otros casos, la pronación subastragalina, además de aumentar la tensión en la fascia, puede provocar un gemelo corto y una hipomovilidad en la articulación tibioastragalina, siendo necesario estirar varias veces al día el tríceps sural. Por otro lado, el fortalecimiento de una musculatura intrínseca del pie debilitada puede ayudar a contener una pronación excesiva.


En general deberemos controlar todos los factores que de por sí, generen una pronación intrínseca excesiva.

miércoles, 5 de octubre de 2016

INCONTINENCIA URINARIA DE ESFUERZO O ESTRES



Tienes perdidas de orina involuntarias? Cuando estornudas, te ríes o haces deporte tienes escapes? Sabes que eso no es normal?

Hoy en día nuestra sociedad y sobre todo las mujeres han aceptado como "normal" tener pérdidas de orina, pero lejos de todo eso sufrir pérdidas de orina es todo menos normal, ya que eso significa que sufres una alteración de la musculatura pélvica que no está funcionando correctamente en la retención de la orina.

La incontinencia urinaria de esfuerzo es la pérdida involuntaria de orina causada por el estornudo, tos, ejercicio, elevación o actividad física.

Es muy prevalente en las mujeres, la más frecuente de todas (49% de los casos), la que mejor se presta a un tratamiento fisioterápico y con la que se obtienen los mejores resultados, si el diagnóstico es correcto. Se asocia sobre todo a la obesidad y a los partos múltiples. En los hombres es rara, generalmente por causa iatrogénica asociada a cirugía prostática previa (sobre todo tras prostatectomía radical por adenocarcinoma prostático), por ello nos centraremos en la IUE en la mujer.

Suele asociarse a una musculatura del suelo pélvico con un tono bajo y puede asociarse a los diferentes tipos de prolapsos vaginales. Existe pues una debilidad del periné como elemento músculo aponeurótico.

Así pues se trata de una pérdida involuntaria de orina asociada a un esfuerzo físico que provoca un aumento de la presión abdominal (toser, estornudar, correr o incluso andar).

Sucede en ausencia de contracción del detrusor. Su factor etiológico más importante es la pérdida de soporte anatómico de la uretra, la vejiga y la unión uretrovesical.

En la IUE cualquier escape, por pequeño que sea, se produce ante un aumento de presión intra-abdominal y simultáneo al mismo (al correr, reír, toser estornudar, subir escaleras...) y se debe a un problema uretral o esfinteriano de "mal cierre". Nunca se produce en reposo ni tampoco por la noche.
Hay que destacar, que a diferencia de la IUU, la IUE no se asocia a un deseo de orinar. La persona no siente que se va a orinar sino que la pérdida involuntaria de orina se produce por un aumento de presión intra-abdominal.

Este aumento de presión intra-abdominal aumenta la resistencia sobre la musculatura del suelo pélvico y sobre los esfínteres uretrales. Si a esto le añadimos la circunstancia de que existe una musculatura del periné deteriorada, como sucede por ejemplo en la menopausia con los cambios hormonales, tenemos todas las condiciones idóneas para que se produzca IUE.

El proceso ocurre de la siguiente forma: el aumento de presión intra-abdominal se transmite a la vejiga produciendo un aumento de la P vesical. En la IUE los esfínteres y la musculatura del periné (en especial el elevador del ano), son incapaces de contraerse de forma rápida y enérgica como para contrarrestar este aumento de presión y hacer que la P uretral sea mayor a la P vesical. Como consecuencia de esto se produce la pérdida de orina.

Por lo tanto, la incontinencia urinaria de esfuerzo se produce en ausencia de la contracción del detrusor. La causa siempre está en la uretra por las razones que se describen a continuación y pueden coexistir:
Fallan los mecanismos de cierre uretrales, que son insuficientes:
Ante un aumento de presión intra-abdominal, esfínter interno y externo no son suficientemente fuertes como para contrarrestar el aumento de P vesical y hacer que la P uretral sea mayor a la presión vesical. Por lo tanto, ante el aumento de presión intra-abdominal se produce un aumento de la P vesical que supera la uretral, saliendo la orina al exterior.
 La incompetencia esfinteriana puede ser por deficiencia de la musculatura lisa, de la estriada con descenso de la presión uretral y también por fatigabilidad del esfínter estriado de la uretra que no aguanta esfuerzos prolongados.

La uretra no está en el lugar anatómico que le corresponde y ya no es funcional:
El mantenimiento de los órganos pélvicos en la posición anatómica que le corresponde, corre a cargo o está asegurada por dos sistemas funcionales que, si se encuentran en buen estado son capaces de contrarrestar cualquier aumento de presión intra-abdominal. Estos dos sistemas son:

·         Un sistema de suspensión: los ligamentos viscerales y las fascias
·         Un sistema de soporte: los músculos del periné o diafragma pélvico (sobre todo los elevadores del ano).

Cuando la presión ejercida sobre la vejiga o la musculatura del periné es muy fuerte o bien los elevadores del ano están débiles o dañados, existe una pérdida de la estática pelviana. La uretra ya no está en el lugar anatómico que le corresponde ( que sería por detrás de la sínfisis del pubis y por encima del diafragma urogenital).

Ante cualquier actividad que produzca un aumento de presión intra-abdominal tenemos:

Podríamos encontrarnos un caso en el que la uretra está en su posición funcional:

El aumento de presión intra-abdominal se transmite por igual a uretra y vejiga con lo que la relación de presiones que existe durante la fase de llenado vesical (P vesical ˂ P uretral) no se rompe y la persona sigue siendo continente.

P vesical ˂P uretral

Podríamos encontrarnos otro cado donde la uretra ya no está en su posición funcional :
sino que la uretra se sitúa por debajo del diafragma urogenital, es decir existe un prolapso o caída.

Entonces cualquier aumento de presión intra-abdominal se transmite a la vejiga pero no a la uretra, ésta además no es fijada en el momento del esfuerzo y desciende. Si tenemos la relación de presiones P vesical ˂ P uretral durante la fase llenado vesical aumentará la presión vesical haciéndose mayor a la presión uretral, venciéndose los mecanismos de cierre uretrales y produciéndose la incontinencia.

P vesical ˂ P uretral
P vesical ˃ P uretral = incontinencia

Esta es la razón por la que está contraindicado en el postparto poner a la madre a hacer abdominales clásicos, antes de haber colocado la uretra en su posición funcional mediante ejercicios del periné, pues de lo contrario favoreceríamos aún más la incontinencia.

Una vez hemos visto que de que se trata la incontinencia urinaria de esfuerzo o estrés y sabiendo los mecanismos que fallan vamos a introducirnos en el tratamiento fisioterápico que podemos aplicar. 

lunes, 23 de marzo de 2015

FISIOTERAPIA OBSTETRICA


La Fisioterapia Obstétrica es la especialidad que se acerca al hecho obstétrico del embarazo, el parto y el posparto, con el fin de que la mujer embarazada disfrute de una buena salud. Hay que tener en cuenta que durante la gestación, el cuerpo de la mujer llega al límite de su funcionalidad y puede sufrir dolores lumbares, dorsales, alteraciones del suelo pélvico y sobrecarga ponderal en la parte vaginal, que son las principales causas del daño perineal, es decir, en la musculatura del suelo pélvico.

La fisioterapia obstétrica es aún una disciplina poco extendida en el sistema sanitario español a diferencia de lo que ocurre en otros países, cuando es mucho lo que el fisioterapeuta obstétrico puede hacer durante el embarazo, parto y postparto de una mujer. Disminuir los síntomas dolorosos, evitar que se dañe el suelo pélvico y facilitar el alumbramiento y la recuperación de la fémina son algunas de sus funciones.

APLICACIONES DE LA FISIOTERAPIA OBSTETRICA
  • Valoración y tratamiento de la patología dolorosa del embarazo y post parto.
  • Preparación y adecuación de las articulaciones y musculatura participante del proceso gestacional y del parto.
  • Instrucción y ejercitación del control y dirección de las posturas y pujos espontáneos de forma eficaz evitando de esta manera dañar las vísceras pelvianas (vejiga, recto, útero) y la musculatura perineal.
  • Enseñanza de ejercicios de biomecánica pelviana y lumbar a fin de evitar o disminuir los dolores de esta región y de la espalda baja. 
  • Control y valoración post parto de la musculatura abdominal-pelviana, pelvi-perineal, del diafragma y estado de las cicatrices y/o adherencias producidas durante el parto.
  • Recuperación post parto. Tratamiento y prevención de las disfunciones del suelo pélvico.
  • Práctica de hábitos de vida y alimentación saludables. Enseñanza de técnicas de relajación con el fin de mejorar la vivencia de esta nueva etapa, así como una profundización del vínculo afectivo madre-hijo. 

TRATAMIENTOS
  • Manejos y cuidados prenatales
  • Preparación al parto
  • Gimnasia prenatal
  • Tratamiento de patologías músculo esqueléticas
  • Masaje perineal
  • Drenaje linfático manual
  • Tratamiento de las cicatrices y adherencias
  • Valoración y rehabilitación post parto
  • Gimnasia abdominal hipopresiva

¿TODAS LAS MUJERES EMBARAZADAS DEBEN IR AL FISIOTERAPEUTA OBSTETRICO?

En principio, las que tienen un dolor, por supuesto que sí. Aunque toda mujer que va a dar a luz debería contar con el control del fisioterapeuta, al igual que ocurre en otros países donde el fisioterapeuta obstétrico esta mas presente, como prevención y para evitar que la región lumbo-pélvica y las articulaciones sacro-ilíacas padezcan la sobrecarga del embarazo. El fisioterapeuta obstétrico ayuda a evitar lesiones del suelo pélvico, consigue que la mujer tenga un mejor parto y una mejor recuperación postparto. Puede practicar una terapia manual, preparar las articulaciones y el suelo pélvico, ofrecer consejos de posturas específicas y enseñar un tipo de pujo (o empuje) determinado.

¿ A PARTIR DE QUE MES DE EMBARAZO SE RECOMIENDA A LA EMBARAZADA QUE ACUDA A UN FISIOTERAPEUTA OBSTETRICO?

Después del primer trimestre o a partir del cuarto mes, cuando se evidencia el embarazo físico (aparece la tripita) y empieza a haber desórdenes lumbares o dorso-lumbares, la embarazada debería recibir información por parte del fisioterapeuta. Hay que destacar que la musculatura que cierra la pelvis de la mujer es muy vulnerable a la incontinencia urinaria o a la caída de vísceras al exterior. Durante ciertas épocas de la vida -el embarazo, el parto y la menopausia- así como en la mujer deportista, se debería informar bien de qué ocurre con el suelo pélvico.

A partir del cuarto mes del embarazo convendría que acudiera a una escuela perineal, donde la atiendan una matrona y un fisioterapeuta. En ella se explica qué es el suelo pélvico, y cómo recuperarlo tras nacer el bebé; se trata a la mujer de su patología dolorosa con terapia manual. A partir del séptimo mes, se imparte a la embarazada un curso de preparación a la maternidad, se trabaja la gimnasia prenatal, se le aconseja el masaje perineal y se le enseña a controlar las posturas, a fin de que goce de una mayor calidad de parto y un menor daño de las articulaciones sacro-ilíacas. Y también se le enseñarán ejercicios de Kegel, específicos para los músculos del suelo pélvico.

¿Y DESPUES DEL ALUMBRAMIENTO QUE?


La misión del fisioterapeuta obstétrico no finaliza con la culminación del embarazo o parto. Después, este profesional realiza técnicas de terapia manual para normalizar las articulaciones pélvicas, las sacro-ilíacas y el coxis. La secuencia de los cuidados que se deben aplicar tras el alumbramiento es la siguiente: 48 horas después del parto, la mujer debe realizar los ejercicios de Kegel; en la sexta semana tras el parto, el fisioterapeuta hace una valoración abdominal-pélvica y la reciente madre sus ejercicios de gimnasia postnatal específicos, con interés en la gimnasia abdominal hipopresiva, pues en el postparto se deben evitar las hiperpresiones abdominales como el uso de fajas.


viernes, 27 de febrero de 2015

CIFOSIS JUVENIL





Primero vamos hablar de la columna vertebral:

La columna vertebral, espina dorsal o el raquis es una compleja estructura osteofibrocartilaginosa articulada y resistente, en forma de tallo longitudinal, que constituye la porción posterior e inferior del esqueleto axial. La columna vertebral es un órgano situado (en su mayor extensión) en la parte media y posterior del tronco, y va desde la cabeza (a la cual sostiene), pasando por el cuello y la espalda, hasta la pelvis a la cual le da soporte.

La columna vertebral está constituida por piezas óseas superpuestas y articuladas entre sí, llamadas vértebras , cuyo número es de 33 piezas aproximadamente.

Las vértebras están conformadas de tal manera que la columna goza de flexibilidad, estabilidad y amortiguación de impactos durante la locomoción normal del organismo.

Se describen dos tipos de curvaturas: cifosis y lordosis. La cifosis es la curvatura que dispone al segmento vertebral con una concavidad anterior o ventral y una convexidad posterior o dorsal. La lordosis, al contrario, dispone al segmento vertebral con una convexidad anterior o ventral y una concavidad posterior o dorsal. La columna vertebral humana se divide en cuatro regiones, cada una con un tipo de curvatura característica:

  • Cervical: lordosis.
  • Torácica: cifosis.
  • Lumbar: lordosis.
  • Sacro-coccígea: cifosis

Una vez presentada la columna vertebral vamos hablar de la Enfermedad de Scheuermann o Cifosis Juvenil. Esta enfermedad se caracteriza por una curvatura anormal en la columna dorsal (espalda redondeada): una columna vertebral sana posee una pequeña curvatura fisiológica de convexidad posterior denominada cifosis. En la enfermedad de Scheuermann esta cifosis es en la mayoría de los casos más pronunciada de lo normal debido a trastornos del crecimiento de los cuerpos vertebrales y la formación de vértebras cuneiformes. También puede presentar (con menor frecuencia) una cifosis patológica en la región lumbar que deriva en una espalda plana. Dado que las consecuencias del trastorno en el desarrollo de la columna vertebral suelen manifestarse entre la pubertad y la edad adulta, la enfermedad también recibe el nombre de cifosis del adolescente o cifosis juvenil.

Causas:

  • internas (endógenas), como por ejemplo factores hereditarios o alteraciones hormonales.
  • externas (exógenas), tales como una postura inadecuada o sobrecargas de la columna vertebral.

Sintomas:

Sobre todo el dolor, no aparecen hasta que la enfermedad se halla en un estadio avanzado; los pacientes con espalda plana, sin embargo, pueden desarrollar molestias acusadas ya en la pubertad. La sospecha de esta patología surge principalmente debido a la formación de una espalda redondeada (hipercifosis) o la aparición en adolescentes de dolores de espalda espalda intensos en la zona lumbar sin causa reconocible. El diagnóstico se efectúa por medio de un reconocimiento médico y un estudio radiológico de la columna vertebral.

Tratamiento:

Engloba desde ejercicios de fisioterapia o la utilización de un corsé ortopédico, hasta cirugía, a la que se recurre solo ocasionalmente. El pronóstico de esta dolencia es bueno en general; los efectos tardíos en forma de dolores de espalda más frecuentes o incluso limitación de la función pulmonar solo aparecen en caso de hipercifosis muy pronunciada.

miércoles, 18 de febrero de 2015

TRX



¿QUE ES EL TRX?

El TRX está compuesto por una cinta de nylon de alta resistencia, regulable en altura mediante hebillas metálicas, que dispone de un punto de anclaje por un extremo y empuñaduras y soportes para pies por el otro. Un equipo ligero, de menos de 1kg, que te permitirá llevar tu entrenamiento contigo a cualquier parte ó ejercitarte fácilmente en tu propia casa.

La clave de la actividad física con TRX es la realización de los llamados ejercicios funcionales. A diferencia de otro tipo de trabajo, como los ejercicios con peso, que se centran en una zona concreta, los ejercicios TRX se caracterizan por un entrenamiento natural, donde se ejercitan los grupos de músculos que intervienen en la realización de un movimiento, consiguiendo realizar un trabajo que ayuda a mejorar en conjunto nuestro cuerpo.

Concretamente esta modalidad de ejercicio se basa en las rutinas de entrenamiento de los marines norteamericanos que utilizaban la suspensión total del cuerpo para trabajar todas las partes mediante la tensión muscular de todos y cada uno de los grupos musculares. Para lograr esto lo que hacemos es trabajar con nuestro propio peso, sin la necesidad de utilizar cargas extra que levantaremos con los músculos de nuestro cuerpo.

Con la realización de esta modalidad deportiva lo que conseguiremos será un mayor control sobre nuestro cuerpo y cada una de sus partes. Además, no debemos olvidar que es una buena manera de tonificar todas y cada una de las partes que lo conforman, ya que en cada ejercicio trabajaremos varios grupos al completo, así como la parte del core, que realizará la acción de estabilizador para mantener en todo momento el control del cuerpo. Esto convierte al TRX en una buena modalidad para trabajar los abdominales al completo mientras entrenamos otras partes del cuerpo.

A pesar de que no se trata de un deporte aeróbico, el TRX también ayuda a adelgazar. Esto es debido a que obliga a trabajar a diferentes grupos musculares, lo que hace que aumente su tamaño y la frecuencia cardíaca para poder cubrir el ejercicio y, con todo ello, el requerimiento de energía y, por lo tanto, de calorías.

  • Desarrolla la fuerza muscular
  • Aumenta la propiocepción y la flexibilidad
  • Mejora la coordinación y el equilibrio
  • Cualquier persona puede practicarlo

El TRX sería una buena herramienta de ayuda para un fisioterapeuta para la rehabilitación de pacientes con diversas patologías ya que como hemos leído anteriormente, el TRX nos ayuda a mejor la coordinación, flexibilidad, propiocepción y además desarrollaríamos la fuerza muscular.

PUBALGIA





¿ Que es la pubalgia?

La pubalgia (también conocida como pubalgia atlética o hernia del deportista, o, más comúnmente, dolor de ingle) es una lesión de la región inguino-púbica que suele presentarse al realizar actividades deportivas de forma diaria. Por lo general el dolor es un síntoma de una osteopatía dinámica de pubis o una entesitis púbica, y se irradia hacia las zonas cercanas a las ingles o el bajo abdomen.

Existen tres tipos de pubalgia según dónde se localice la lesión:

  • Pubalgia Alta: Se produce cuando se inflaman los músculos rectos anteriores del abdomen y causa el dolor por un problema en la musculatura abdominal.
  • Pubalgia baja: El daño se localiza a nivel de los músculos aductores de los que existen tres tipos: mayor, medio y menor. Esta lesión suele afectar al aductor mediano.
  • Pubalgia mixta: Se produce cuando se conectan ambos grupos musculares.
CAUSAS                        
      
Cualquier alteración postural, por ejemplo la hiperlordosis en la columna o la desviación anormal de las rodillas hacia adentro (genu valgo) puede predisponer al desbalance muscular y la aparición de dolor en el pubis. También la falta de flexibilidad y elongación de los músculos, sobre todo isquiotibiales, aductores y gemelos. Por ello se ven más afectadas las personas de baja estatura y fibrosas, con mucha tonicidad en los músculos de las piernas.

Sin embargo, aún en pacientes que no tienen estas alteraciones estructurales, la pubalgia puede aparecer por un excesivo trabajo deportivo sin el adecuado descanso o por estar realizando mal el gesto motor. En ese caso es el entrenador el responsable de dirigir las pausas en el entrenamiento y de observar la ejecución de los movimientos localizando compensaciones y desbalances.

SINTOMAS

Se trata de un cuadro caracterizado por dolor en la región pubiana, inguinal y zona baja del abdomen. 

Puede aparecer de forma progresiva un dolor inguinal, al finalizar el entrenamiento o la competición, a veces no está bien localizado, a veces solo cuando se exigen movimientos rápidos y potentes, disminuye con el reposo. Al principio es unilateral, y luego se hace bilateral. Desencadenado normalmente al comenzar a correr y cada vez precisa menos intensidad para iniciar el dolor.

Según evoluciona el dolor se hace agudo, más intenso, localizado en la inserción del aductor e irradia hacia el muslo del mismo lado o al testículo en varones. Posteriormente el dolor puede desencadenarse por la tos o al saltar sobre una pierna resultando incapacitante, impidiendo la realización de movimientos tan simples como cruzar las piernas, sentarse, andar o permanecer de pie.

TRATAMIENTO

Los tratamientos para la pubalgia tienen como objetivo trabajar la elongación muscular de la zona y reforzar sus tendones. Dependiendo del alcance de la lesión el especialista puede recomendar diferentes tratamientos:

  • Tratamiento de fisioterapia: Crioterapia, Electroterapia, Ultrasonido, Diatermia profunda y laserterapia son algunos de los tratamientos indicados para la pubalgia.
  •  Ejercicios isométricos.
  • Osteopatía: Movilizaciones de pubis, columna lumbar, ilíacos, extremidad inferior.
  • Terapia manual: Masoterapia y masaje Cyrax
  • Antiinflamatorios
  • Cirugía: Sólo se recurre en los casos de agravamiento extremo de la lesión.
  Infiltraciones con Factores de Crecimiento: ayudan a regenerar y cicatrizar rápidamente los tejidos dañados sin necesidad de cirugía. Los Factores de Crecimiento se pueden combinar con la Ozonoterapia.

CONSEJOS PARA PREVENIR LA PUBALGIA

La pubalgia se puede prevenir siguiendo una serie de medidas:
  • Realizar sesiones de flexibilidad especiales. Antes de empezar la práctica deportiva, se debe realizar una serie de ejercicios de calentamiento parecidos al deporte que se va a practicar, controlando en todo momento el movimiento. Después de la práctica deportiva, se trabajará con estiramientos pasivos o asistidos.
  •  Empleo del trabajo isométrico.
  •  Dosificación de las cargas de acuerdo al grupo de trabajo.
  • Refuerzo de la musculatura estabilizadora de cadera. El trabajo de fuerza y resistencia muscular son los más indicados para evitar la pubalgia.
  • Trabajo compensatorio de potenciación muscular (Abductores, aductores y abdominales: tanto superiores, como inferiores y oblicuos).
 VIDEO: