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martes, 9 de diciembre de 2014

TENDINOPATIA ROTULIANA.

TENDINOPATIA ROTULIANA
Los tendones son parte del  tejido conectivo del organismo, que en conjunto con los tejidos óseos y musculares forman la estructura básica y fundamental del sistema locomotor humano. Por lo que los tendones son tejidos que sufren mucho ya que están en permanente funcionamiento, en los movimientos del cuerpo. La exigencia sobre los tendones esta en relación directa con la magnitud del trabajo físico y de la vida cotidiana de cada individuo dependiendo también del tipo de trabajo que tenga.

En el caso de la tendinitis rotuliana tiene que ver con la alteración en la estructura del tendón que une la patela con la tibia. Es una parte que recibe mucha carga ya que soporta el peso del cuerpo y también se encarga de la extensión de la rodilla, gesto que se realiza en casi todos los movimientos, en la marcha, al correr, al sentarse, agacharse, etc.

Como hemos comentado anteriormente los tendones son estructuras situadas entre el musculo y el hueso siendo su función transmitir fuerza producida en el vientre muscular hasta la inserción ósea, para que se realice el movimiento deseado.

El tendón está compuesto por un 30% de colágeno, 2% de elastina y un 68% de agua. El tendón tiene tres partes, la primera parte es la que une el tendón con el musculo, la segunda la que une el tendón con la parte ósea donde se inserta y la tercera parte es la parte del medio el propio tendón.

La vascularización sobre el tendón es muy escasa por lo que hay zonas muy poco irrigadas donde es muy probable la lesión.

¿QUE ES LA TENDINOPATIA?

Durante mucho tiempo cualquier lesión en un tendón provocada por una sobrecarga de le denominaba tendinitis. Pero debido a la anatomía patológica, hay que tener en cuenta el concepto de “tendinopatía” que engloba todo cuadro clínico, derivado de una lesión por sobrecarga que afecte a un tendón.

La tendinopatía se describe un síndrome clínico en el que presenta tres componentes como son el dolor, la inflamación (localizada o difusa) e impotencia funcional.

A la vez que localizamos el dolor en el tendón también hay que diagnosticar en que porción del tendón se localiza dicho dolor como ya hemos comentado anteriormente hay tres porciones en el tendón en el que se puede localizar dicho dolor.

Aun se sigue estudiando las alteraciones que se producen en el tendón y las diferentes causas por la que se producen.

 ¿COMO SE DIAGNOSTICA?

Una de las formas de diagnosticar la tendinopatía rotuliana es mediante la palpación en el polo inferior de la rotula donde aparecerá dolor en el paciente, aunque estudios revelan tendinopatias rotulianas en ausencia de síntomas en la palpación.

En ocasiones este dolor puede ser confundido con las molestias que puede producir la grasa de Hoffa, aunque hay evidencias que si existe un crecimiento de esta grasa existe una tendinopatía rotuliana.


La otra forma de diagnosticar la tendinitis sobre  el tendón rotuliano son mediante las pruebas de imagen como la resonancia o la ecografía de alta calidad. Siendo esta una de las formas más útiles de diagnosticar la tendinitis ya que nos permite compararla con la rodilla asintomática. En la ecografía se ven las zonas hipo ecoicas, que traducen el daño en las fibras colágenas y engrosamiento del tendón.

FASES DE LA LESION

Fase aguda inflamatoria del tendón: se produce entre los días 1 y 7.

Inmediatamente después de la lesión comienza la respuesta inflamatoria. Se produce una hemorragia, por lo que la actividad inicial del cuerpo será controlarla reduciendo el aporte sanguíneo a la zona (vasoconstricción). Después se producirá una vasodilatación por la acción de la Histamina y del sistema complementario (prevenir infección bacteriana).

Lo más importante de esta fase es la presencia de leucocitos, ya que tienen un papel fundamental en la curación.

Clínicamente la inflamación presenta hinchazón, eritema, aumento de la temperatura, dolor y pérdida de la función.

Fase proliferativa: se produce desde el 2º día hasta la 6º semana.

Se caracteriza por la aparición de células reparadoras. Se inicia la migración celular dando sentido al proceso reparador (proliferación de células en la herida). Eso se debe a la presencia de factor de crecimiento producido por plaquetas y macrófagos.

Fase de remodelación del tendón: se produce desde la 3º semana hasta los 12 meses. Las células disminuyen de forma progresiva al tiempo que hay una mayor capacidad de síntesis y la matriz extracelular aparece mejor organizada.  El colágeno aparece más denso y es exclusivamente tipo I, cuya función principal es la resistencia al estiramiento.

DATO:

Según el autor Blazina  establecen una clasificación basada en criterios de evolución del dolor según la funcionalidad, diferenciando así 4 niveles:

I FASE: dolor después del ejercicio.

II FASE: dolor al comienzo de la actividad física que desaparece después del calentamiento pero regresa después del ejercicio.

IIIa FASE: dolor durante y después de la actividad pero le permite al deportista participar en competiciones y entrenamientos habituales.

IIIb FASE: dolor durante  y después de la actividad que le impide al deportista realizar entrenamientos.

IV FASE: rotura tendinosa.

Entre las fases III y IV se puede manifestar una rotura parcial del tendón.

Las fases I y II generalmente responden bien al tratamiento conservador, mientras que los pacientes en fase III requieren un tiempo prolongado de reposo, a veces obligados a abandonar la práctica deportiva.

TRATAMIENTO:

El tratamiento inicial en los cuadros más leves o en fases de reagudización, será el reposo relativo, dependiendo de la fase en la que se encuentre la lesión aparte del reposo utilizaremos otras técnicas llevadas acabo por un fisioterapeuta como fisioterapeuta empezando con estiramientos suaves en los casos más leves, ultrasonidos, láser, magnetoterapia, TENS, sonoforesis, etc. 

Los antiinflamatorios se podrían evitar ya que se piensa que inhiben la respuesta reparadora, al cortar la cascada proinflamatoria.

Podemos distiguir tres tipos de tratamiento dependiendo la fase en la que se encuentre la lesión.

FASE AGUDA:  

Reducir la intensidad, frecuencia o duración del entrenamiento

-Electroterapia analgésica 
-Crioterapia local
-Estiramientos pasivos
-Hidrocinesiterapia: trabajo de movilidad y estiramientos en piscina con inmersión del 60-70%
-Hidroterapia: baños de contraste combinados con estiramientos pasivos

En fases subagudas de la lesión:

Tratamiento previo:

  • Movilización de la rótula para evitar adherencias.
  • Termoterapia local con crema de calor.
  • Estiramientos con tensión activa de los cuádriceps.
  • Vendaje funcional infrarrotuliano que ayude a disminuir la tensión del tendón.
  • Ejercicios excéntricos de flexión de rodilla sobre plano declinado.


Tratamiento posterior:

Ultrasonidos: estimula la formación de colágeno a través de un protocolo ( US continuo 1´estático + US pulsátil 2´dinámico lento).17 Se demuestra el aumento de la síntesis de colágeno en el tejido lesional.

  • Masaje descarga de musculatura asociada (cuádriceps, isquiotibiales, aductores, glúteos, TFL): se pretende disminuir la carga sobre los tendones, mejorando la extensibilidad de la musculatura.
  • Punción seca: favorece la destrucción mecánica del punto gatillo miofascial.
  • Estiramientos pasivos: similares a la fase anterior.
  • Técnicas de energía muscular:  la técnica de Mitchell, se trata de un estiramiento miofascial que se aprovecha de la relajación post-isométrica. La técnica consiste en realizar, a partir del máximo estiramiento del músculo, 3 ciclos / 3 contracciones isométricas / 3 segundos de duración. Al final de cada ciclo se aumenta el estiramiento hasta la nueva barrera motriz.
  • Crioterapia local: además del efecto analgésico, la crioterapia se usa para reducir la tasa de metabolismo celular y evitar así la formación de proteínas de la matriz celular  y la apoptosis celular.

 En fases crónicas de la tendinopatia:

Las pautas de tratamiento en esta fase incluirán:

  • Dosificación del entrenamiento: según estado del paciente y los contenidos del entrenamiento.
  • Estiramientos con técnicas de músculo-energía.
  • Crioterapia local y generalizada.
  • Trabajo excéntrico progresivo: mejora la resistencia del tejido no contráctil a partir de una hipertrofia y un incremento de su capacidad para almacenar energía a la vez que se produce una activación de los mecanorreceptores, estimulando éstos la producción de colágeno.


Ejemplos de ejercicios con diferentes materiales para trabajo excéntrico para tendinitis rotuliana:

                                Excéntrico con maquina.
                                   

Excéntrico manual.   

                                                                                    Excéntrico con tirantes 
                                                    
También después de realizar dicho tratamiento se podrá estudiar la posición del paciente por si se le puede corregir dicha posición por si es la causante de la sobre carga en el tendón  como también, recomendarle que visite a un especialista como un podólogo para que le revise la pisada por si es la causante de dicha sobrecarga.


En algunos casos y tras examinar al paciente también se le podría recomendar la utilización de una ortesis como es una rodillera ya que si existe una hiperpresión rotuliana externa las rodilleras de exclusión rotuliana con un refuerzo lateral, para ayudar a re centrar la rótula y disminuir las tensiones sobre el tendón rotuliano pueden ayudar, pero sólo se usarían durante el ejercicio.

BIBLIOGRAFIA:

http://www.efisioterapia.net/articulos/tendinopatia-rotuliana-programa-rehabilitacion-y-prevencion-baloncesto-profesional

http://www.meds.cl/lesiones-y-enfermedades/articulo/tendinitis-rotuliana-tendinopatia-patelar-o-de-rotula

https://fisioterapiayfutbol.wordpress.com/2012/12/07/tendinopatia-rotuliana/

domingo, 16 de noviembre de 2014

ELECTROTERAPIA

¿Quién no ha ido al “fisio” alguna vez? Sino todos, casi todos; y la inmensa mayoría pensando en que le dieran un masaje, pero no es la única herramienta que poseemos para tratar a los pacientes.
En esta entrada vamos a conocer una parte de la fisioterapia, que ha creado debate por compararse con la masoterapia o terapia por medio de masajes.
La rama que vamos a desarrollar se caracteriza por utilizar una serie de estímulos físicos producidos por una corriente eléctrica. Estos estímulos tratan de desencadenar una respuesta fisiológica para producir un efecto terapéutico. Esta rama es la “ELECTROTERAPIA”.
Existen varios tipos de corrientes, de baja, media y alta frecuencia, y dentro de cada tipo podríamos encontrar subtipos.
-  BAJA FRECUENCIA: (galvánica pura o continua, interrumpida o rectangular, farádica rectangular, galvano-farádica progresiva y moduladas) engloba las corrientes de hasta 800 Hz.
Se busca sustituir estímulos fisiológicos naturales por un estímulo artificial que se consigue a partir de un generador. La corriente produce la contracción del musculo al crear una diferencia de potencial entre la membrana y el interior de la fibra nervioso excitada. Tiene un efecto analgésico, antiespasmódico, hiperemiante y térmico.
Indicadas para el tratamiento de afecciones del sistema neuromuscular, afeccione del sistema circulatorio, patologías que cursan con problemas de irrigación y edemas y afecciones osteoarticulares.
MEDIA FRECUENCIA: (corrientes interferenciales) abarca frecuencias entre 801 y 20.000 Hz. Es aplicable a todo tipo de lesiones, se consigue con ellas un efecto excito-motor.
Indicada en procesos de atrofia muscular por inmovilización, degeneración del sistema neuromuscular y en casos de problemas de circulación periférica.
ALTA FRECUENCIA: (diatermia, onda corta continua o pulsada y microondas) sus frecuencias van desde los 20.001 ya los 5 Mhz. Tiene efectos hiperemiantes, analgésicos, antiinflamatorios, térmicos, y antiespasmódicos.
Indicada para la estimulación de la de circulación sanguínea, favorece la cicatrización de las heridas, esguinces, roturas musculares, vasodilatación, etc.
Las corrientes se pueden usar tanto en niños como en adultos y en casi cualquier parte del cuerpo, siempre dentro de unas restricciones.
Podemos encontrar muchas ventajas para convencernos que son la mejor opción, como, por ejemplo, se produce un trabajo muscular, que favorece la hipertrofia y el aumento de la fuerza, sin realizar esfuerzo y sin causar lesiones y mejora la circulación sanguínea y linfática.
Sin embargo, no debemos olvidar, que como todo, también tiene sus contras, como podrían ser que no trabaja a nivel cardio-respiratorio (trabajo aeróbico), por lo que nunca hay que dejar de lado con estas terapias el ejercicio físico. Está contraindicado en pacientes con marcapasos, zonas con heridas o quemaduras, en síndromes febriles, en procesos infecciosos o tumorales, embarazadas, en zonas donde esté presente algún tipo de pieza metálica, en zonas de crecimiento óseo de los niños y en pacientes que sigan tratamientos antiinflamatorios o anticoagulantes.
En general, se podría decir que es una parte importante del trabajo del fisioterapeuta, pero nunca hay que olvidar que hay muchas terapias más dentro de este oficio y que cada una será favorable para unas patologías  y se apoyará en las demás. Así que dejemos de lado tantos debates y empecemos a beneficiarnos de este abanico tan amplio de opciones.
                   
BIBLIOGRAFÍA:
http://www.abalnearios.com/electroterapia/