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domingo, 4 de enero de 2015

PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL (PCI)



¿ QUE ES LA PARALISIS CEREBRAL?

La parálisis cerebral engloba a un grupo de alteraciones del desarrollo del movimiento y de la postura, causadas por lesiones no progresivas del cerebro durante el desarrollo fetal o los primeros meses de vida.

El comportamiento motor anormal es lo característico de la parálisis cerebral. Se caracteriza por varios patrones anormales del movimiento y de la postura, relacionados con una alteración de la coordinación motora y/o regulación del tono muscular. Pueden ocurrir en desarrollo muy temprano (parálisis cerebral infantil), presumiblemente antes de que se haya desarrollado la función afectada (marcha, prensión, etc.). Incluye cerebro, cerebelo y tronco cerebral. Excluye alteraciones medulares, de los nervios periféricos, musculares o mecánica.

Las alteraciones motoras de la parálisis cerebral se acompañan con frecuencia de alteraciones sensoriales, cognitivas, de la comunicación, de la percepción, del comportamiento, de crisis convulsivas...

ETIOLOGIA

1.      Causas prenatales: 8% (fetales, en el útero).

  • Anomalías cromosómicas.
  • Hipercoagulabilidad hereditaria.
  • Toxico durante el periodo fetal.
  • Amenaza de aborto.
  • Malformaciones congénitas.
  • Infección intrauterina.
  • Alteraciones placentarias: falta de O2 al feto.
  • Origen materno.

 2      Causas perinatales: 58% (momento del parto)

  • Distocia de parto: dificultad por proporción inadecuada entre pelvis y niño, mala colocación.
  • Prematuridad.
  • Traumatismo.
  • Hipoglucemia.
  • Hemorragia intraparto.
  • Infección.

 3.      Causas postnatales: 17% (después del parto)

  • Infección: meningitis, sepsis.
  • Traumatismo.
  • Intoxicaciones.
  • Alteraciones metabólicas.

 4.      Causa desconocida: 17%

  • Existe gran dificultad de diagnostico debido a que hasta el momento en que el niño no presenta desarrollo de forma anómala no podemos saber si existe lesión.


INCIDENCIA/PREVALENCIA
  • La incidencia en los países desarrollados es de 2-2,5 por cada 1000 recién nacidos vivos.
  • Esta incidencia es hasta 20 veces mayor en los prematuros de muy bajo peso, como ocurre en los partos, múltiples, que han aumentado en los últimos años debido a la inseminación artificial.
  • Al aumentar la supervivencia de estos , la prevalencia ha aumentado.
  • En algunos casos la parálisis cerebral infantil se evita gracias a la asistencia durante el parto.


PATOGENIA

Encontramos diversas causas que originan la PCI, algunas de ellas son las siguientes:

El daño cerebral en el pretermino suele ser por lesión de la sustancia blanca (leucoencefalopatica), causada por:

  • 1.       Hemorragias.
  • 2.       Infartos hemorrágicos.
  • 3.       Leucomalacia.

Asfixia perinatal: fallo del intercambio gaseoso en el momento del nacimiento. Causada por:
  • 1.       Hipoxia.
  • 2.       Hipercapnia (aumento de la presión parcial de dióxido de carbono (CO2), medida en sangre arterial, por encima de 46 mmHg) 

SÍNTOMAS ASOCIADOS A LA PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL
  • Convulsiones: aprox. 1/3 PCI presentan convulsiones, más frecuentes en el primer año y van disminuyendo a partir del quinto. El control o desaparición de las convulsiones mejora las posibilidades del desarrollo del niño.
  • Déficit mental: aprox. el 45% de las PCI tienen un coeficiente intelectual por debajo de 70. Un 23% está entre 70-90, un 26% está entre 90-120 y un 6% más de 120.
  • Trastornos sensoriales: se aprecia en la mano afectada en el caso de la hemiplejía y hemianopsia  (perdida de la visión en la mitad de los campos visuales de ambos ojos).
  • Trastornos visuales: un 50% sufre defectos oculomotores y un 25% tiene la visión por debajo de lo normal.
  • Trastornos auditivos: el 20% padece perdidas de audición, por lesión del VIII par craneal, o por defecto laberintico.
  • Trastornos del lenguaje: el 73% tiene alteraciones del leguaje por afectación de la musculatura laríngea, el tórax y el diafragma. También por disfunciones de la lengua y anomalías de los dientes y el paladar.
  • Trastornos de la percepción: dificultad para el reconocimiento de formas visuales agnosia, agrafia y apraxia.
  • Trastornos de la personalidad: un 75% tienen signos de inadaptación emocional como: inseguridad, sentimiento de inferioridad, miedo excesivo y perdida de la motivación.
TRATAMIENTO

El tratamiento inicial de un niño con PCI (parálisis cerebral infantil) incluye:
  • Diagnostico precoz neurocinesiologico.
  • Tratamiento fisioterápico precoz y especifico de la alteración motora.
  • Tratamiento medicamentoso de alteración del movimiento/hipertonía.
  • Tratamiento quirúrgico de deformidades articulares.
  • Entrenamiento de la independencia funcional.
  • Diagnostico precoz y tratamiento de otras funciones alteradas.
  • Sensoriales (visuales, auditivas).
  • Psicomotoras/cognitivas.
  • Afectivas/emocionales/conductuales.
  • El tratamiento para la rehabilitación de un niño con PCI necesita de un equipo interdisciplinar:
  • Médicos especialistas.
  • Fisioterapeuta.
  • Terapeuta Ocupacional.
  • Logoterapeuta.
  • Técnico ortopédico.
  • Psicólogo.
  • Pedagogo.
  • Trabajador social.

¿CUAL SERIA EL TRATAMIENTO FISIOTERAPICO?

Los métodos para tratar a estos niños dependerán del conocimiento del profesional y de las características del niño.

Bases generales de los tratamientos de Fisioterapia:
  • Mejora de la potencia muscular.
  • Aumento de la estabilidad postural.
  • Actuar sobre el sistema nervioso mediante estímulos exteroceptivos y propioceptivos.
  • Tratamientos educacionales.
Videos:




jueves, 11 de diciembre de 2014

ESGUINCE DE TOBILLO



La articulación del tobillo es de tipo bisagra y está formada  el astrágalo y el extremo inferior de la tibia y el peroné. Los ligamentos, que conectan los huesos entre sí, estabilizan y dan soporte a la articulación, mientras que los músculos y tendones lo mueven.
El tobillo recibe la carga de todo el peso del cuerpo, por lo que  se lesiona con frecuencia en actividades diarias laborales, deportivas y recreativas, especialmente en actividades donde se producen giros.
Los esguinces de tobillo están provocados por el desplazamiento, hacia dentro o hacia fuera, del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo.
Los síntomas son, sobre todo:
-          Dolor o sensibilidad al tacto.
-          Hinchazón.
-          Formación de hematomas.
-          Incapacidad para caminar o sostener peso apoyándose en la articulación.
-          Rigidez.

Los esguinces pueden ser de dos tipos:
-          Esguince externo: es el más frecuente. Es una inversión forzada del tobillo, la cual supone una acción combinada de flexión y supinación del pie. El ligamento peroneo-astragalino anterior se encuentra verticalizado, poniéndose en tensión.
-          Esguince interno o medial: se produce una eversión brusca del tobillo dañando al ligamento deltoideo.   

Presentan 3 grados de gravedad:
-          Primer grado: distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo.
o   Mínima hinchazón.
o   Reincorporación a la actividad deportiva en 2-3 semanas.
-          Segundo grado: rotura parcial de los ligamentos.
o   Hinchazón inmediata.
o   Reincorporación a la actividad deportiva en 3-6 semanas.
-          Tercer grado: rotura completa de los ligamentos.
o   No suele ser necesaria la cirugía. 
o   Se precisan de un mínimo de 8 semanas para la cicatrización de los ligamentos.

En la valoración inicial es primordial descartar la rotura del maléolo tibial, del peroné, del 5º metatarso y del escafoides del pie. Para realizar este descarte los médicos usan las reglas de Ottawa.

Con el tratamiento se pretende conseguir, en un principio, que el edema no aparezca tras la lesión.
El tratamiento inicialmente puede resumirse en:
-          Reposo: si es necesario se eliminara toda la carga que pueda recaer sobre el tobillo lesionado. El reposo no impide la realización simultánea de ejercicios en descarga.
-          Hielo: poner entre 3 y 4 veces al día sobre la zona lesionada,  manteniéndolo entre 10-15 minutos. Los baños de contraste también son muy recomendables.
-          Compresión: protege el ligamento lesionado y reduce la inflamación. Dependiendo de la severidad de la lesión una férula o un yeso pueden ser efectivos para prevenir mayores daños y acelerar la cicatrización del ligamento.
-          Elevación: elevar la zona lesionada por encima del nivel del corazón, mejorando la circulación y reduciendo la inflamación.
-          Medicamentos: antiinflamatorios.
La movilización del tobillo (flexión y extensión) y trazar círculos con el pie (hacia fuera y hacia dentro), pueden ayudar a reducir la inflamación y previenen la rigidez.
Parte del tratamiento será la rehabilitación, que consistirá en lograr dos objetivos:
1.       Disminuir la inflamación.
2.       Fortalecer las estructuras que rodea al tobillo.
La fisioterapia tendrá un papel importante en el tratamiento y en la rehabilitación.
El fisioterapeuta puede mandar 4 tipos de ejercicios que el lesionado puede hacer en casa:
-          Ejercicios isométricos: sin mover la articulación.
-          Ejercicios en descarga: movilización articular y fortalecimiento con bandas elásticas.
-          Ejercicios en carga: en bipedestación cargando el peso del cuerpo sobre el pie. Estos ejercicios no deben empezarse antes de la 3-6 semanas, ya que es el tiempo que necesita el colágeno nuevo para remodelarse y los ligamentos para cicatrizar y fortalecerse.
-          Ejercicios propioceptivos: recuperar estabilidad y seguridad en el apoyo.



GRADO ESGUINCE
Ejercicios isométricos
Ejercicios en descarga
Ejercicios en carga
Ejercicios propioceptivos
Grado I
4ª día
7º día
15º día
21º día
Grado II leve
4º día
7º día movilización
15º día elásticos
21º día
4-6 semanas
Grado II moderado
4º día
15º día movilización
21º día elásticos
3-6 semanas
6 semanas
Grado III
Según criterio traumatólogo y rehabilitador y tipo de tratamiento realizado
 

 
Para reanudar la práctica deportiva se recomienda que la inflamación y el dolor hayan desaparecido, o sean mínimos, y puedan realizarse saltos hacia delante y hacia los lados, sobre el tobillo lesionado, sin dolor ni inestabilidad
Para prevenir el tobillo de esta lesión se recomienda el fortalecimiento de los músculos que protegen a los ligamentos y a la articulación.
Os dejamos algunos ejercicios que pueden ser útiles antes, durante y después de un esguince de tobillo:
Ejercicio de rango de movimiento: "Escribir con el pie"
Aplicar una bolsa de hielo al tobillo durante 20 minutos. Después trazar las letras del alfabeto en el aire con el dedo gordo. Realizar este ejercicio tres veces al día y hacerlo hasta que se consiga el movimiento completo del tobillo.
Resistencia
Debe iniciar los ejercicios de resistencia una vez recuperada la movilidad completa. Utilizar una banda elástica de un metro o una cámara de rueda de bicicleta. Hacer 30 repeticiones de cada uno de los siguientes ejercicios tres veces al día.
a) Flexión plantar: sujetar ambos extremos de la banda elástica con las manos y pasarla por debajo del pie. Al mismo tiempo que se tracciona de la banda empujar con el pie lejos del cuerpo. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

 

b) Dorsiflexión: atar la banda alrededor de la pata de una mesa y pasar el otro extremo alrededor del dorso del pie. Tirar del pie en dirección al tronco. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

c) Inversión: con la goma fija a un objeto estático, siéntese en una silla. Apoyando el talón en el suelo llevar el pie hacia dentro contando hasta tres en cada ejercicio.
d) Eversión: comenzando en la misma posición que en el ejercicio de inversión pero con la banda elástica en dirección inversa, realizar movimientos del pie hacia fuera contando hasta tres.
 Fortalecimiento: cuando pueda realizar los ejercicios de resistencia descritos fácilmente y sin molestias, doble la banda elástica (haciendo dos lazos) y haga 10 repeticiones de los mismos ejercicios tres veces al día. Alternativamente, haga los ejercicios con una bota pesada o colocando un peso en la suela de una zapatilla deportiva. Añada ejercicios en posición "de puntillas": Póngase de puntillas y cuente hasta tres, primero con el pie apuntando hacia delante y después hacia dentro y hacia fuera. Días después, repetir este ejercicio apoyándose en un sólo pie.
Equilibrio: posición de "cigüeña": Elevar la extremidad no lesionada manteniéndose sobre la lesionada durante un minuto. Repetir hasta un total de 5 minutos, tres veces al día. Progresar hasta mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados.



BIBLIOGRAFÍA